Descripción
Bajo el nombre de «cangrejos» de acuario se venden animales bastante distintos, y confundirlos es el error que más disgustos da.
Los hay totalmente acuáticos, como el cangrejo enano CPO (Cambarellus patzcuarensis), que en realidad es un cangrejo de río en miniatura, o el diminuto cangrejo Thai (Limnopilos naiyanetri), que vive entre el musgo y no molesta a nadie. Y los hay semiacuáticos, como el cangrejo vampiro (Geosesarma), que necesita una zona de tierra donde salir del agua: en un acuario normal, lleno hasta arriba, se ahoga.
Casi todos comparten dos cosas. La primera es que se escapan: trepan por cables, tubos y silicona con una habilidad que sorprende, así que la tapa no es opcional. La segunda es que son oportunistas; no van a cazar un pez sano, pero un pez dormido, una gamba recién mudada o un alevín están a su alcance.
No son animales de acuario comunitario, y esa es la expectativa que conviene ajustar antes de comprar uno. Montados en su sitio, con escondites y una zona seca cuando la necesitan, son de los invertebrados más entretenidos que se pueden tener.




