Descripción
Las Neocaridina son las gambas con las que casi todo el mundo empieza, y con razón: aguantan un rango de agua amplio, se reproducen sin que hagas nada y se pasan el día pastando biofilm y restos.
Todas las variedades de color que ves en las tiendas —Red Cherry, Blue Dream, Yellow Fire, Green Jade, Orange Sakura— son la misma especie, Neocaridina davidi, seleccionada durante generaciones a partir de mutaciones. Eso tiene una consecuencia práctica que conviene saber antes de comprar: se cruzan entre sí, y la descendencia revierte al marrón moteado del ancestro silvestre en dos o tres generaciones. Si quieres conservar un color, mantén una sola variedad por acuario.
Frente a las Caridina, que exigen parámetros concretos y estables, aquí basta con agua de dureza media y temperatura sin sobresaltos. Lo que las mata no suele ser el agua: es el cobre, presente en muchos abonos de plantas, en casi todos los antiparasitarios para peces y en los tratamientos contra caracoles. Una dosis normal para un acuario de peces arrasa una colonia en horas.
El otro momento delicado es la muda: al mudar quedan blandas y necesitan minerales para rehacer el caparazón, así que un agua demasiado blanda —GH por debajo de 4— provoca mudas fallidas, que suelen ser mortales.





