Descripción

El melanoides es un caracol de concha cónica y alargada, como un cucurucho, que pasa el día enterrado en el sustrato y sale de noche. Si tienes acuario con arena y alguna vez has visto moverse el fondo, son ellos.

Y ese comportamiento, que a primera vista parece un capricho, es justamente su valor. Al excavar continuamente remueven la arena y evitan que se compacte. En un acuario con sustrato fino y sin nada que lo mueva se forman bolsas anaerobias, zonas sin oxígeno donde se generan sulfuros; cuando se rompen, sueltan gas al agua y pueden causar problemas serios. Los melanoides lo previenen sin que tengas que hacer nada, y además llegan donde tú no llegas con el sifón.

Se reproducen por partenogénesis. Esto es importante y hay que decirlo antes de que alguien introduzca uno: un solo ejemplar basta para fundar una población entera, sin necesidad de pareja. No hay forma realista de tener «unos pocos» melanoides.

Piénsalo antes de meterlos, porque erradicarlos después es prácticamente imposible: viven enterrados, así que ni se recogen a mano ni los alcanzan las trampas. Con eso dicho, la mayoría de aficionados que los tienen no querría quitárselos.

Como indicador: viven ocultos, así que si empiezas a ver muchos de día y por el cristal, es señal de exceso de materia orgánica en el fondo o de falta de oxígeno abajo. Es un aviso útil.


Nombre científico
Melanoides tuberculata
Dificultad
Fácil

Hábitat

Melanoides tuberculata es originario de África y del sur de Asia, donde habita ríos y lagos de fondo blando en los que puede excavar. Hoy se ha extendido por medio mundo, y en varias regiones se considera invasor.

Su requisito principal en el acuario es directo: sustrato de grano fino, arena a ser posible. Sobre grava gruesa no puede enterrarse, que es lo que sabe hacer, y pierde tanto su comportamiento natural como toda su utilidad. Un melanoides en un acuario de grava es un caracol cualquiera.

Como el resto de caracoles, necesita agua dura. Y aquí el síntoma es especialmente característico: en agua ácida la punta de la concha se corroe hasta desaparecer, dejando el ápice romo y agujereado. Si ves tus melanoides con la punta comida, tu agua es demasiado ácida o blanda para ellos, y probablemente también para cualquier otro caracol que tengas.

Tolera muy bien la temperatura, desde los 20 hasta casi los 30 grados, y aguanta niveles de oxígeno bajos que otros caracoles no soportan. Es, en conjunto, uno de los invertebrados más resistentes que puedes tener.

🌊 Valores del agua

pH
7 - 8
GH
8 - 20
Temperatura
20 - 28 °C
Corriente
Baja o moderada